Las 7 Verdadesque nadie te va a decir
Tu familia no te las dirá por protegerte. Yo sí.
Tu familia no te las dirá por protegerte.
Tus amigos, por no incomodarte.
Las redes, porque no venden.
Yo sí te las voy a decir.
Nadie viene
a salvarte.
Esperando el momento adecuado, la señal, el golpe de suerte. Y mientras esperas, la vida pasa. Te lo digo con 51 años y dos continentes a la espalda: nadie vino a salvarme. Lo que vino fue una decisión.
El rescate que esperas
eres tú.
La motivación
te está fallando.
Buscas motivación como quien busca gasolina. Y funciona... dos días. La motivación es una emoción, y las emociones van y vienen. Nadie construye nada importante sintiéndose motivado todos los días.
No necesitas más motivación.
Necesitas menos negociación contigo mismo.
Esa vida que envidias
no existe.
Abres el teléfono y ahí está: la vida perfecta de los demás. Estás comparando tu detrás de cámaras con el tráiler de otros. Compites contra una ficción. Y contra una ficción siempre pierdes.
No vas tarde.
Vas comparado.
El tiempo
no cura nada.
Te dijeron que el tiempo lo cura todo y te sentaste a esperar. Pero el tiempo, solo, no cura: entierra. Lo que me curó no fue el calendario. Fue lo que hice con esos años.
El tiempo no hace el trabajo.
Te da el espacio para hacerlo tú.
Tus problemas son
decisiones aplazadas.
Esa conversación que no tienes. Ese trabajo que ya no soportas. Lo llamas "problema", pero sabes qué hay que hacer. No te falta claridad. Te falta valor para pagar el precio de la decisión.
Aplazar también es decidir.
Solo que decides seguir sufriendo.
Estar ocupado
no es avanzar.
Llenas los días hasta arriba, llegas a la noche agotado y aún así sientes que no avanzas. La ocupación es el escondite perfecto: mientras estás "a tope", no te preguntas hacia dónde vas.
No estás avanzando.
Estás huyendo en círculos.
Vas a perder gente
por convertirte en
quien quieres ser.
Cuando empiezas a cambiar de verdad, algunas personas no lo van a celebrar. Lo van a resentir. No porque sean malas: tu cambio les pone un espejo delante que no pidieron.
No toda pérdida es un castigo.
Algunas son el precio de la entrada.
"La incomodidad
no es el problema.
Es la puerta."
Si alguna de estas verdades te ha incomodado, bien. Significa que te ha tocado algo que estaba esperando ser mirado.